|
"Confiamos en que este trabajo pueda llegar hasta
los seres humanos en los próximos tres a cinco años",
dijo Jason Gill, de la Facultad de Medicina de la Universidad Monash,
en Melbourne, Australia.
Gill y su colega, el investigador Richard Boyd, dijeron
el martes que habían descubierto una "pequeña población
de células que pueden generar un timo completo y funcional".
El timo, un pequeño órgano linfoide situado
en el cuello, es fundamental en la generación de células
esenciales para el sistema inmunitario, como los linfocitos T, que luchan
contra las infecciones.
Sin embargo, la capacidad del timo para generar linfocitos
T disminuye de manera notable con la edad, los virus, la quimioterapia
o las anomalías genéticas.
Hacia los 20 años, el timo, el único órgano
que produce linfocitos T, funciona a una capacidad del uno por ciento.
Los pacientes con VIH y sida sufren infecciones potencialmente
mortales debido a que sus sistemas inmunológicos están debilitados,
pues el virus destruye muchos linfocitos T.
La quimioterapia y la radioterapia también destruyen
muchas células que luchan contra las infecciones.
"De ahí la necesidad de reemplazar el timo
en las personas con el virus o que se someten a quimioterapia", dijo
Boyd.
Gill y Boyd, cuya investigación se publicó
el martes en la revista Nature Immunology, dijeron que habían hecho
crecer timos en varios ratones y que consideraban que se podrían
lograr los mismos resultados en seres humanos, ya que los sistemas inmunitarios
de ambas especies eran sorprendentemente similares.
Boyd afirmó que habían descubierto que células
madre epiteliales inyectadas en ratones atraían a células
madre hematopoyéticas para convertirlas en linfocitos T.
"Una vez que se cuenta con el apoyo de las células
madre de ambos epitelios y los linfocitos T, se puede restaurar el timo
en la forma que se desee", explicó Boyd.
"Se puede emplear la genoterapia para hacer que el
órgano desarrolle resistencia a la infección por VIH. Incluso
podríamos hacer un timo resistente a la quimioterapia", señaló.
Boyd comentó que el timo, del tamaño de
una uña o de un guisante, se generó en los ratones simplemente
inyectando bajo la piel células madre epiteliales.
Una vez generado el órgano, podría
transplantarse a su lugar de origen, añadió. Hasta la fecha,
los científicos no habían logrado transplantar timos satisfactoriamente
ya que siempre son rechazados por el receptor.
18 de junio, 2002
Actualizado: 3:45 PM hora de Nueva York (1945
GMT)
SYDNEY, Australia (Reuters) --
|