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Los hombres de temperamento violento tienen más probabilidad de desarrollar una cardiopatía prematura y sufrir un ataque cardíaco en comparación con sus homólogos más relajados, según un estudio. El estudio de más de 1.000 hombres halló que los que respondían al estrés con irritación y violencia eran tres veces más proclives a ser diagnosticados con cardiopatía antes de los 55 años. Estos hombres también fueron cinco veces más propensos a sufrir un infarto de miocardio antes de los 55 años. "Los hallazgos sugieren que aprender a controlar la ira podría disminuir el riesgo de cardiopatía prematura, la principal causa de muerte en Estados Unidos", dijo en un comunicado Patricia P. Chang, autora principal del estudio. Alrededor del 15 por ciento de las muertes por cardiopatía ocurren antes de los 55 años, escribieron los investigadores en la edición del 22 de abril de la revista Archives of Internal Medicine. "Lo más importante que los hombres jóvenes y violentos deberían hacer es buscar ayuda profesional para aprender a controlar la ira, especialmente porque estudios previos han demostrado que los que ya están enfermos del corazón, mejoran con el control de la ira", explicó Chang, de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, Maryland. Los voluntarios que participaron en el estudio, graduados de la Escuela de Medicina entre 1948 y 1964, fueron sometidos a un examen médico inicial y luego contestaron preguntas sobre su historial clínico, conductas y reacciones ante el estrés. Cada cinco años, el grupo completó un cuestionario en el cual proporcionaba información sobre su salud y acerca de su respuesta al estrés. En 1995, cuando la edad promedio del grupo era de casi 65 años, alrededor del ocho por ciento había sido diagnosticado con cardiopatía prematura. Los hombres que reportaron haberse irritado, haber manifestado la ira, haberse enfadado pero pudieron controlar la emoción, y participaron en sesiones de quejas, corrían mayor riesgo de cardiopatía prematura y ataques al corazón, comparados con los que sentían un menor grado de ira, independientemente de las concentraciones de colesterol, el índice de masa corporal (IMC) y la tensión arterial. Asimismo, los investigadores hallaron que la ira aumentaba el riesgo de depresión y ansiedad, pero que no estaba asociada con un aumento de la probabilidad de sufrir un accidente cerebrovascular. No está claro, sin embargo, cómo es que la ira puede conducir a problemas cardiovasculares, pero los investigadores señalaron que la ira está vinculada a la liberación de catecolaminas, compuestos que constriñen los vasos sanguíneos, incrementan el ritmo cardíaco y la tensión arterial. "Este estudio aisla los potentes efectos de un alto grado de ira en la subsiguiente incidencia de cardiopatía prematura en hombres jóvenes", concluyó Chang.

NUEVA YORK, Abril 24 (Reuters Health) -